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Firewine: La Respuesta del Sector Vitícola de Valdeorras a los Incendios de la Comarca

Firewine: La Respuesta del Sector Vitícola de Valdeorras a los Incendios de la Comarca

El miércoles 13 de agosto de 2025, en la comarca de Valdeorras, dio comienzo el que acabaría convirtiéndose en el mayor incendio registrado en la historia de Galicia. Las llamas llegaron a alcanzar 100 metros de altura y el fuego fue capaz de saltar más de un kilómetro, avanzando a una velocidad nunca antes documentada en la región.

Situada en el sudeste de Ourense, Valdeorras, y colindante a la comarca leonesa de El Bierzo, es una comarca rural con un severo problema demográfico y procesos de rampante abandono agrario. La viticultura constituye una de las pocas actividades agrícolas con perspectivas económicas interesantes, y de hecho cuenta con una Denominación de Origen, que ocupa gran parte de las cuencas de los ríos Sil, Jares y Bibey.

El 16 de agosto, el incendio forestal experimentó su fase de expansión más explosiva.  23.877 hectáreas quemaron con una tasa de propagación cercana a las 1.020 hectáreas por hora, entre las 16:00 y las 03:00 del día 17. Esto supuso multiplicar por cuatro la velocidad máxima registrada el día anterior. Además, las imágenes captadas por satélite mostraron un aumento notable de la intensidad del fuego, tanto durante el día como durante la noche. Al norte de A Rúa alrededor de las 15:00, el fuego superó ampliamente el umbral en que un bombero se puede exponer, y alcanzando por momentos niveles propios de una tormenta de fuego.  El incendio permaneció activo durante más de diez días, superando las 30.000 hectáreas quemadas y poniendo en riesgo numerosos núcleos rurales antes de ser estabilizado el 23 de agosto. Sin embargo, el fuego dejó tras de sí una lección clave: allí donde el paisaje forestal se intercalaba con el mosaico agrario de viñedo, la propagación del fuego se ralentizó o incluso se detuvo.

afectación del incendio valdeorras

Mapa de la afectación del incendio. Fuente: Consello Regulador da Denominación de Orixe Valdeorras

En el incendio de 2025, las parcelas de viña funcionaron como cortafuegos, reduciendo la continuidad del combustible vegetal y dificultando el avance de las llamas hacia zonas habitadas. Los productores ayudaron labrando en las interfases y mojando el terreno con cubas y tractores. Se evitó así la posibilidad de pérdida de vidas humanas, de hogares e infraestructuras críticas, como la carretera N-536. Además, el rol protector de los viñedos permitió preservar elementos de patrimonio cultural y natural, claves para el futuro desarrollo turístico, como el Camino de Invierno de Santiago.

Pese al gran impacto del incendio sobre el territorio, se demostró que la integración del bosque con los viñedos constituye una estructura territorial equilibrada. Estos son capaces de generar alto valor añadido a través de la producción de vino, pero también de actuar como barrera natural para la propagación del fuego, ya que crea discontinuidades en el combustible horizontal. El viñedo, además, permite diversificar el turismo rural a través del desarrollo enoturístico, y puestos de trabajo en zonas rurales que combinen la actividad primaria con la terciaria. Todo ello fortalece la resiliencia económica, social y ambiental de la comarca y mitiga los costes y molestias derivados de unos incendios cada vez más frecuentes en la península.

La D.O Valdeorras se ha adherido a la marca FireWine este diciembre de 2025. Los objetivos son compartir y analizar la experiencia vivida, mejorar la posible coordinación de la comunidad local durante el incendio y mejorar la capacidad de prevención gracias a la gestión del paisaje.