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Sector de Montañas de Prades: adhesión de las bodegas Cérvoles Celler y Tomas Cusiné - El Vilosell.

Sector de Montañas de Prades: adhesión de las bodegas Cérvoles Celler y Tomas Cusiné - El Vilosell.

La incorporación de las bodegas Cérvoles Celler y Tomàs Cusiné en FireWine refuerza el papel de las actividades agrarias en la prevención de incendios en uno de los paisajes más vulnerables del país. Sus fincas se sitúan en un paisaje estratégico: en la comarca de Les Garrigues, al límite del Priorat-Montsant y al noroeste de las Montañas de Prades, un macizo de más de 30.700 hectáreas continuas de superficie forestal, reconocido por su valor patrimonial.

Las Montañas de Prades han sido escenario de incendios en el pasado, como el de La Riba de 1986, que quemó unas 4.000 hectáreas. En este contexto, la presencia activa de actividad agraria en altura es clave para mantener discontinuidades con poco combustible. Las fincas de Cérvoles Celler y Tomàs Cusiné, rodeadas de masas forestales continuas, desempeñan un papel preventivo esencial: conservan caminos transitables y disponen de puntos de agua útiles para bomberos. Ambas bodegas mantienen una estrecha colaboración con el ADF del Vilosell, que actúa en un territorio donde el riesgo es alto y la primera respuesta es decisiva. Esta relación se traduce en una vigilancia constante, actuaciones de mantenimiento y promoción de la cultura tanto de prevención como de preparación contra incendios, que va más allá de la actividad vitivinícola.

cèrvoles amb aromàtiques

Viñedo y plantas aromáticas en la Pobla de Cérvoles.

El aumento del riesgo de incendios en los últimos años, especialmente debido a la sequía y la falta de mantenimiento de los bosques, llevó a las bodegas de la zona y los ayuntamientos de El Vilosell y La Pobla de Cérvoles a impulsar la creación de la Asociación de Propietarios Forestales de ambos municipios en 2022. Esta entidad nació para hacer frente a la fragmentación extrema de la propiedad forestal y planificar acciones conjuntas de gestión preventiva. Inicialmente contaba con cerca de 600 hectáreas agrupadas, pero las cifras más recientes indican que supera ya las 935 hectáreas gestionadas con 49 propietarios implicados. El reto es enorme: en la zona existen unas 5.000 hectáreas forestales repartidas entre unos 2.500 propietarios diferentes, lo que durante décadas ha dificultado la aplicación de criterios coherentes de prevención y ordenación forestal. Para avanzar, la asociación ha impulsado la redacción de los Planes Técnicos de Gestión Forestal de ambos municipios, concebidos para establecer actuaciones prioritarias en las áreas más vulnerables.

Las bodegas Cérvoles Celler y Tomàs Cusiné han tenido un papel determinante en esta dinamización territorial. Su viticultura ecológica contribuye a preservar espacios abiertos, generar actividades locales y limitar el avance del bosque. Es una tarea que va más allá de la producción de vino.

Con su adhesión a FireWine, estos dos proyectos, incluidos en la DO Costers del Segre, refuerzan el mensaje de que la viticultura puede ser una herramienta estratégica en la mitigación del riesgo de incendios y un vector de resiliencia territorial. En un entorno en el que la presión climática, la continuidad forestal y la dispersión de la propiedad exigen una gestión activa y cohesionada, las bodegas Cérvoles Celler y Tomàs Cusiné demuestran que el sector agrario puede liderar iniciativas colectivas y estructurales para proteger el paisaje.